¿De verdad respiramos publicidad? Quizá resulte exagerada esta afirmación, pero de ella se desprende una evidencia difícil de contradecir y es que la publicidad se ha instalado en nuestras vidas. Su indiscutible presencia en la sociedad genera partidarios y detractores. En cualquier caso, para defender una postura u otra hace falta conocer qué secretos encierran los anuncios.